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El boicot al comercio de productos forestales tropicales
y la certificación
Según datos de la FAO (1999)1, casi la mitad
de la cubierta forestal del planeta ha desaparecido, la mayor
parte en las últimas tres décadas. Este problema
es mucho más grave en los bosques tropicales, donde
desaparecen cada año 11 millones de hectáreas.

Ante este panorama, algunas organizaciones ecologistas
de Holanda, Reino Unido, Austria y Estados Unidos promovieron
en la década de los 80 un boicot internacional al comercio
de productos forestales tropicales, como un mecanismo para
reducir la demanda y frenar la deforestación.
Estas medidas, si bien consiguieron reducir el consumo de
maderas tropicales en los países desarrollados (hasta
un 36% en Alemania, Holanda y Reino Unido entre 1992 y 1996),
no produjeron el impacto deseado en la lucha contra la deforestación
tropical y, es más, en muchas ocasiones contribuyeron
a su aumento. En este sentido, la pérdida de valor
económico de los bosques tropicales fomentó
el cambio de uso de suelo hacia actividades más productivas
a corto plazo, como la ganadería y la agricultura.
Ante el fracaso de las campañas de boicot a la madera
tropical, algunas organizaciones plantearon una lógica
diferente: en lugar de castigar a los que lo estuvieran haciendo
mal, premiar a los que estuvieran haciendo una gestión
forestal adecuada, mediante un sistema de etiquetado de madera.
Surge, de esta manera, la certificación forestal,
que garantiza al consumidor que el producto procede de una
masa forestal bien gestionada.
La idea se extendió a gran velocidad y a principios
de los 90 había más de 600 sellos de certificación
forestal, situación que generó una gran confusión
y falta de credibilidad entre productores y consumidores.
En este escenario, y retomando la política de desarrollo
sostenible de la Cumbre de Río, surge en 1993 la iniciativa
FSC (Forest Stewarship
Council o Consejo de Administración Forestal),
en Toronto (Canadá) con los objetivos de:
- crear un sello único que pudiese garantizar la
credibilidad de la certificación a través
de unos estándares de aplicación global
- acreditar a las entidades encargadas de certificar los
bosques
1 FAO; 1999: “Situación de los Bosques
del Mundo”. Roma, FAO
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